Che vos, fucking pendejo marihuano
te la tirás de puto dealer glamoroso
sos un pinche buey atolondrado.
Te creés un casanova bien parecido
mendigas con tus zapatos bien lustrados
tus punteros solo te han destruído.
Chinga tu hembra en celo
sos un meñique pajo.
Soy feliz con tus cositas
el ardid de tu trabajo.
Xenofobia, tus papeles son de arroz.
Sr. Panchi para OW.
lunes, 20 de octubre de 2008
miércoles, 15 de octubre de 2008
Atormentado Corazón
Intolerancia despiadada ante inequívocas flatulencias de imbecilidad,
que corroen el sentido común universal;
actos de ególatra ironía en decapitados pensamientos
de displicentes agarrotados por la sociedad,
que los manipula ante sus débiles principios.
Marginales del amor que la sombría soledad ha agotado,
acarreando actitudes conformistas de egoísmo crónico,
con temores hacia el placer compartido
en el que nunca estuvieron inmersos,
aunque conocen de su existencia ideal.
Ella espera con benevolismo pretendido mutuo,
en caricias palpables para ser ofrecidas
al supuesto meritorio que ahora, en histeria animosidad,
fuese el iniciador de esta broma
en la que él invitó con esmero estratégico para el logro de un fin incierto,
en carencia de anéctodas para asquerosamente balbucear.
Dos imbéciles, claramente
que no disfrutan su derecho a amar o ser amado,
por crear sentimientos imaginarios que, aún reales
no merecen ser bien parecidos en apología de la infelicidad del resto.
Sr. Panchi - 08/06/04
que corroen el sentido común universal;
actos de ególatra ironía en decapitados pensamientos
de displicentes agarrotados por la sociedad,
que los manipula ante sus débiles principios.
Marginales del amor que la sombría soledad ha agotado,
acarreando actitudes conformistas de egoísmo crónico,
con temores hacia el placer compartido
en el que nunca estuvieron inmersos,
aunque conocen de su existencia ideal.
Ella espera con benevolismo pretendido mutuo,
en caricias palpables para ser ofrecidas
al supuesto meritorio que ahora, en histeria animosidad,
fuese el iniciador de esta broma
en la que él invitó con esmero estratégico para el logro de un fin incierto,
en carencia de anéctodas para asquerosamente balbucear.
Dos imbéciles, claramente
que no disfrutan su derecho a amar o ser amado,
por crear sentimientos imaginarios que, aún reales
no merecen ser bien parecidos en apología de la infelicidad del resto.
Sr. Panchi - 08/06/04
jueves, 2 de octubre de 2008
Península
Ese caos, lo preciso ya, instantáneo
dejar de pensar,
sentirme estremecer en cada corpúsculo
Gritar, enloquecer
morder, gruñir, basta ya de susurros.
Disfruto venciendo preceptos, los de todos
la revolución no me ha abatido
ni lo hará;
hace el intento.
Sucesos, ni viles ni ruines; vuelvo a apostar
soy un árbol desnudo,
resoluto, aromático;
me revelo,
presuntuoso y lírico.
Sr. Panchi (Agosto 2008)
dejar de pensar,
sentirme estremecer en cada corpúsculo
Gritar, enloquecer
morder, gruñir, basta ya de susurros.
Disfruto venciendo preceptos, los de todos
la revolución no me ha abatido
ni lo hará;
hace el intento.
Sucesos, ni viles ni ruines; vuelvo a apostar
soy un árbol desnudo,
resoluto, aromático;
me revelo,
presuntuoso y lírico.
Sr. Panchi (Agosto 2008)
miércoles, 1 de octubre de 2008
EXVOTO - Regalito de Oliverio Girondo
A las chicas de flores
Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de Confitería del Molino, y usan moños de seda que les liban las nalgas en un aleteo de mariposa.
Las chicas de Flores, se pasean tomadas de los brazos, para transmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.
Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás -empavesadas como fragatas- van a pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforecentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas.
Las chicas de Flores, viven en la angustia de que las nalgas se les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como de un corsé, ya que no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo, a todos los que les pasan la vereda.
Buenos Aires, octubre, 1920._________________________________________ Escrito por Oliverio Girondo Tomado del libro "VEINTE POEMAS para ser leidos en el tranvia (1920)"
Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de Confitería del Molino, y usan moños de seda que les liban las nalgas en un aleteo de mariposa.
Las chicas de Flores, se pasean tomadas de los brazos, para transmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.
Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás -empavesadas como fragatas- van a pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforecentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas.
Las chicas de Flores, viven en la angustia de que las nalgas se les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como de un corsé, ya que no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo, a todos los que les pasan la vereda.
Buenos Aires, octubre, 1920._________________________________________ Escrito por Oliverio Girondo Tomado del libro "VEINTE POEMAS para ser leidos en el tranvia (1920)"
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